jueves, 13 de marzo de 2008

Anécdotas de mi tío Enrique

Para que vayan picando algo mientras continúo preparando el fulminante relanzamiento de este blog, les dejo tres simpáticas anécdotas (reales) protagonizadas por mi septuagenario tío Enrique, un marxista-leninista puro, de paladar negro, casi como el recientemente extinto camarada Reyes. Aquí van:

1. Travas apiñados. Hace unos cinco o seis años, caminaba mi tío Enrique -por Diagonal Norte- hacia Plaza de Mayo, cuando al llegar a la catedral metropolitana, le tocó encontrarse con una manifestación de travestis (por supuesto semidesnudos), que detenía el tránsito sobre Rivadavia. Probablemente no hubiera fijado su atención en ellos, de no ser porque uno de estos "muchachos" se hallaba sobre las escalinatas de la propia catedral, caracterizado como Jesucristo, y simulando estar clavado a una cruz, que prolijamente había construido con cartón marrón, adherido a su espalda y brazos. Sobre su torso desnudo, podían leerse (en color rojo, probablemente pintadas con rouge) cuatro letras: P - U - T - O.
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Es decididamente muy factible que esta escena no haya despertado precisamente un sentimiento de "admiración" en mi tío Enrique, pues un instante después de observarla se dirigió a la puerta de la catedral, para buscar alguna persona o autoridad que lo acompañara a conversar con el "artista", a fin de invitarlo a deponer su actitud. Cuenta hoy mi tío Enrique, sin embargo, que nadie le llevó el apunte, y que por ello ocurrió después lo que ocurrió.
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Y lo que ocurrió, es que mi tío Enrique se acercó al "crucificado", y sin mediar palabra, le aplicó un fortísimo cross de derecha en el mentón, que lo hizo caer escaleras abajo hasta la calle, hecho un ovillo con su cruz de cartón, que por supuesto se le rompió completamente. Los recuerdos posteriores son ya más difusos en el relato de mi pariente noqueador, pero lo concreto es que apenas observaron tal escena, todos los travestis (y afines) que se hallaban manifestando en la zona, corrieron al encuentro del "agresor" (uno de ellos vociferaba incluso "¡le pegaste a mi mujer!"), y no justamente para felicitarlo. Pronto volaron las piñas, las patadas voladoras, los escupitajos, y los más inimaginables epitetos irreproducibles. Si bien el valiente Enrique recibió lo suyo, aún se le llena la cara de satisfacción cuando recuerda los buenos golpes que pudo conectar a estos jóvenes -incluido el gritón-, hasta que cayó al suelo.
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Dicen mis primos que parte de esta escena
fue registrada (y luego transmitida) por Crónica TV, aunque la verdad es que nunca pude verla. Lo cierto es que la batahola concluyó muy pronto, cuando un agente del orden se metió en el forcejeo, y tomando a mi tío de un brazo, lo separó con severidad, y le indicó que quedaba detenido. Los púgiles rivales se contentaron con esta intervención de la ley, y se retiraron, con lo que el uniformado pudo llevarse a mi tío por la calle lateral (San Martín), a fin de conducirlo al patrullero.
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Antes que alguien se amargue por la suerte del buen Enrique, les cuento que apenas dobló la siguiente esquina con el policía, éste lo soltó, le dió un fuerte apretón de manos, y le dijo en voz susurrante... "Vaya nomás! Lo felicito!".

2. Lubertinitis aguda. Diciembre de 2001. Pleno corralito. Plena exasperación de la gente en las veredas, en las calles, y fundamentalmente, en los bancos. Mi tío Enrique debía acompañar a un primo suyo (aún mayor que él, y con difucultades para caminar), a realizar un trámite en la sucursal de un importante banco. Necesitaban hablar con alguna autoridad de la sucursal, y llegaron temprano para no tener problema. Sin embargo, los minutos fueron pasando, sin que nadie los atendiera. Preguntaban una vez, dos veces, tres veces, y nada. La sucursal estaba absolutamente colmada de gente, pero ellos habían llegado temprano, y considerando el estado de salud del interesado, deberían haber tenido prioridad. Nada importaba. Los empleados corrían de un lado a otro, la gente parecía desesperada y de ellos, sentados a esa altura en una sala de espera, nadie se acordaba.
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La historia indica, sin embargo, que mi tío Enrique decidió en ese momento cambiar el rumbo de los acontecimientos, y no tuvo mejor idea que ponerse de pié, y comenzar a gritar a quien pudiera oirlo:
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-- ¡Me están discriminando! ¡Se han dado cuenta de que soy judío, y me están discriminando! Me están discriminando por ser judío!!!
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Cuenta la historia que un octavo de microsegundo después, la gerente de la sucursal en persona se abalanzó sobre mi tío, y con claros gestos de terror, balbuceó en voz bajísima algo más o menos así:
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-- Pee.., pe...pero, nooo, shhh, señor, nooo, que dice?!
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-- Digo la verdad! Que Ud. ha advertido que soy judío, y por eso me está discriminando!
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En fin, probablemente hayan intercambiado alguna palabra más, pero lo cierto es que cinco minutos después, mi tio y su primo ya habían sido atendidos por la referida gerente, habían resuelto complemanete el trámite que los había hecho visitar la sucursal, y estaban ya en la vereda, dispuestos a continuar sus vidas.
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Lo que esta anécdota confirma, es que una de las acusaciones más aterradoras que puede recibir una persona hoy en día, es la de ser un "discriminador". Ah, sólo para que conste en actas: Mi tío Enrique tiene tanto de judío como yo de norvietnamita.

3. El empresario. A principios de los años 90, una de mis primas (hija de mi tío Enrique) fue cooptada por una de esas empresas que "triunfaron" en aquellos años (tipo Amway, aunque no recuerdo si era exactamente esa u otra similar), y tuvo la feliz idea de entregar a su "superior", algo así como U$S 400.
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Por supuesto el espectacular negocio que se le había prometido no existía, y el éxito dependía de que siguiera reclutando "empresarios" dispuestos a poner U$S 400 cada uno, quienes a su vez deberían reclutar otra camada de nuevos "empresarios" dispuestos a la misma erogación, y así sucesivamente.
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Al advertir la burda maniobra en la que la habían hecho caer, reclamó que le devolvieran el dinero, aclarando a esta gente que ya no estaba interesada en participar. Sus pedidos fueron obviamente rechazados, al explicarle los "organizadores" que una vez pagada la suma en cuestión, a nadie le estaba permitido salirse del negocio. Volvió a reclamar en varias ocasiones y por distintas vías, pero siempre obtuvo la misma respuesta: No.
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La casualidad quiso que mi tío Enrique se enterara de esta situación pocos días antes de que la "convención anual de empresarios" de esta empresa, se desarrollara en Parque Norte. Allí fue entonces con mi prima (quien para ser honestos, ya había dado por perdida la plata), y se comió varios discursos de portoriqueños excitados, que describían como habían pasado de tener un auto humilde a un Mercedes Benz, gracias al increible modelo de negocios de Amway, bla, bla, bla.
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Cuenta hoy mi prima que la sala estaba absolutamente repleta de enfervorizados "empresarios", que aplaudían rabiosamente a cada uno de los oradores. Finalmente, el maestro de ceremonias invitó a quienes lo desearan, a que subieran al escenario a contar su experiencia personal en la "empresa", y como ya imaginarán, el primero en levantar la mano fue... mi tío Enrique!
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Para no hacerla larga, empiezo por el final y les cuento que 10 minutos después, mi prima ya había recuperado hasta el último centavo de su dinero! ¿Que dijo mi tío? Pues luego de agradecer los generosos aplausos que le fueron tributados mientras subía al estrado, y expresar su admiración por el excepcional modelo de negocios en cuestión, señaló con su dedo índice a una de las boricuas autoridades que se hallaban sobre el escenario, y dijo (obviamente ante el micrófono) que esa persona se había negado a devolverle su dinero a su hija, pese a que ella le había expresado claramente que no tenía intención de participar en el negocio.
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Como ya deben Uds. saber, este tipo de sujetos han seguido vendiendo humo por el mundo, pero es muy probable que nunca más hayan convocado a nadie desconocido del público para que cuente su experiencia como "empresario".
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Bueno, eso es todo por ahora. Estamos preparando un acto en memoria y desagravio del comandante Reyes en el Hotel Bauen, al que estarán todos Uds. invitados. Si se portan bien, hasta puedo llevar a mi tío Enrique para que firme algunos autógrafos
in situ.

25 comentarios:

Stella dijo...

Yo me piebso hacer un tatuaje con la cara de tu primo Enrique!!
No se querrá casar conmigo? ajajjaa

Besos

Stella dijo...

pienso, perdón, con ene.

Todos Gronchos dijo...

Volviste maestro!!!

Excelente retorno!!!

Ya te agrego a mis exquisitos links peronistas (te había sacado como a todos los que no acualizan en un mes).

Renegado dijo...

Su tío Enrique debería ser columnista del blog. Es un capo.

CLAUDE dijo...

¿En el Hotel Bauen? ¿No está usurpado por gente que pinta las paredes con dibujos que parecen de Antonio Berni? ¿Por qué no mejor La Academia, que está al lado? Bueno, Juan, como sea, lleve sí o sí a su tío Enrique.

anonimo de juan dijo...

Nos vemos en el Bauen.

Prometo portarme bien, sobre todo si lleva a su tío Enrique.

Fácil es darse cuenta, por lo poco que conocemos de él, que con el tío Enrique no se jode.

Saludos boludivarianos.

no tan iguales dijo...

¡Pero por supuesto que la convención debe ser en el Bauen! ¡El único hotel bolivariano DEL MUNDO!
Lo felicito por su vuelta, ya lo daba por caído en las garras del infame traidor, imperialista y vendepatriagrande asesino del camarada Iván Ríos.
Saludos a su tío. Ojalá tuviera uno así.

BlogBis dijo...

Distinguido licenciado, celebro su vuelta y propongo desde ya a su tío Enrique como embajador en la ONU el día que seamos gobierno.

Victor dijo...

Estupendo que estés de vuelta. Voy a ser gradual como tu regreso con los comentarios. 1) Lo del travesti en la catedral no me llama la atención, hace poquito Doña Hebe la uso de excusado y no paso nada. Me gustaría que ver si se animan a hacer lo mismo en una mezquita. Pienso que se van a comer algo mas que un cross de derecha. Hay pocas cosas que me hagan perder mas la paciencia que la falta de respeto militante.

Volveré, s2

::: GørgôrøtH ::: dijo...

ajaj me daria risa un jesus gay con el "puto" en vez de "inri", algo de humor tenia el flaco(?).
hay una cancha del ascenso, que en la entrada visitante, dice "bienvenidos, putos" la de Victoriano Arenas. esos barras me caben(?) jaja.

Che, el línea de tu foto, no es el diego???

Saludos!

Sophie dijo...

Feliz regreso!!!!!!!!!!!!!!!. Alegría para todos y saludos al Tio Enrique!

Besos

OliverX dijo...

Tu tío es un verdadero superhéroe. Las tres anécdotas son las que califico como de viveza criolla de la buena. No la pérfida, torcida y pelotuda.
Un grande.
Habrá que hacerle un monumento, licenciado.
Bienvenido! Se lo extrañaba...

Mensajero dijo...

AH!!! Así que su tío Enrique es quién le rompió la boca a mi tío Pamela.
Y encima todos aplauden la ilegalidad que cuestionan a diario (entran por una puerta, salen por la otra).
No se lo voy a contar a mi tío Pamela porque está muy decepcionada con la intolerancia y temo que quiera volver a Holanda dónde la tratan mejor.
Lineman, bienvenido!
De nada, no? Si no su sección de comentarios queda monocorde. Nada peor para un provocador que tener fans obsecuentes.

PIC dijo...

Muy buenas todas las anécdotas. REalmetne me hicieron reir. pero te pregunto: si tu tio es marxista-leninista, por qué se puso a defender a la Iglesia?
Saludos,
pablo

Martín Benegas dijo...

¿para cuando las remeras con la cara de su tio Licenciado?
le compro mil.

Tomás Münzer dijo...

Uuuuhhh, pero vos sos re facho...

Con razón te ponés tan nervioso y violento en mi blog.

Pregunta: cómo se hace para ser tan joven y tan facho??? En serio, porque no lo logro entender.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Stella: Lo del tatuaje lo veo factible, pero me temo que nuestro héroe ya se encuentra felizmente casado, desde hace unas cuantas décadas...

Stella 2: Queda perdonada.

Mr. Groncho: Que penal inventado que le acaban de dar a Estudiantes, mamita querida!!!

Renegado: Todo es conversable, aunque su cachet no es accesible. Si pone cien luquitas verdes sobre la mesa, se lo mando con un moño.

Claude: El Bauen es el Bauen: Un verdadero templo del pensamiento bolivariano actual. Y no se preocupe que mi tío estará.

Anónimo de Juan: Me parece una buena actitud. Mi tío Enrique es como el Dr. David Vaner: No es él cuando se disgusta!
P.D.: Para cuando su blog?

No tan iguales: Le aseguro que estuve cerca de perecer en las garras de los cipayos chacales a sueldo de Uribe y Bush, pero por fortuna puedo contarla. Por desgracia se llevaron a ese encanto de persona que era el comandante Reyes, pero bueno, precisamente ese es el objetivo del evento en el Bauen: Homenajear a este bolivariano ejemplar que dió su vida por el proletariado!

BlogBis: Gracias por la calida recepción, aunque le aclaro que quien me ha distinguido con su visita, es Ud. En cuanto al cargo en la ONU, se trata sin duda del "sueño del pibe" para cualquier bolivariano: Ganar plata sin trabajar.

Víctor: Me debe la 2 y la 3. En cuanto a la 1, tiene toda la razón, pero me temo que no es casual que se ensañen con el cristianismo, que en verdad, siempre fue el gran enemigo del marxismo (aún más que el propio capitalismo).

Gorgoroth: En primer lugar le pido disculpas, pues jamás podría reproducir los signos exóticos que integran su nombre (mi manejo del Alt 0123456... es ciertamente limitado). En segundo, le agradezco la visita, que será prontamente retribuida.

Sophie: Gracias mi querida Sophie!!! De verdad!

Oliverx: Ya lo creo camarada! Pronto comenzaremos a recaudar bronce para erigirle la estatua que se merece. Si nos da el presupuesto vamos a representar la escena con los trabucos.

Mensajero: Tiene toda la razón, amigo Mensajero! Y en cuanto a lo de la tolerancia, creame que he intentado explicarle a mi tio que, tal vez, aquel muchacho no buscara ofender a nadie, sino llamar la atención sobre la discriminación de la que son objeto las personas con su inclinación. Por cierto, mi tío no se mostró muy convencido con esta hipótesis.

Pic: Pic, Pic, Pic, mi apreciado Pic. Me temo que el marxismo-leninismo de mi tío Enrique es un tanto particular. Otro día le explico. Ah, gracias por su visita, que retribuiré a la brevedad.

Martín Benegas: Camarada Benegas, lo extrañaba! En cuanto a las remeras, pienso que podríamos hablar con Hebe y Sergio para "recuperar" alguna fábrica textil en la que podamos producirlas. Ud. elija la que más le guste que nosotros nos ocupamos de "recuperarla" para el pueblo.

Tomás Münzer: De donde demonios ha sacado Ud. que soy joven?! Realmente me ofende! Y en cuanto a las visitas que he realizado a su blog, me parece que el nervioso es Ud.! Yo me limité a expresar mi genuina admiración por el conocimiento que sus escritos denotan sobre el problema de las FARC ( como por ejemplo, éste ).

Anónimo dijo...

jajaja, la verdad ne maté de risa con este blog, y en especial con "el salvaje atentado al lineman!" volveré y sewré millones!!!!
Aku

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Anónimo Aku: Su mensaje me desconcierta. La misión de este humilde espacio es denunciar al neoliberalismo genocida que nos destroza, y repudiar el imperialismo capitalista que nos saquea, con lo que no veo donde podría estar lo gracioso! Ahora bien, reirse de aquel terrible intento de exterminio que sufrí hace algunos meses, directamente me ofende, y me preocupa, pues advierto que el alienado por las doctrinas demonicacas del Sr. Bush no fue únicamente aquel niño, sino también Ud.!

Zombie proletario dijo...

Qué moneda ti tío, eh.. tiene serios problemas con las minorías por lo visto. Contá el incidente con el enano, dale.. (nada, solo a dejarte mi logo de la IV Internacional para escandalizar.. perdón.. volveré tras el tratamiento lobotómico K)
Salú

Bugman dijo...

¿Su tío Enrique estaría dispuesto a considerarme su sobrino adoptivo?

Anónimo dijo...

Su tío es un verdadero hijo del capitalismo y discriminador de los diferentes.

¡¡LO ADORO!!

Little Butterfly dijo...

jajjaja,tu tío Enrique sea o no de carne y hueso es un personaje que se te instala en la mente...

Lo lei ayer y todavia recuerdo la escena de antisemitismo fingida, fue genial..

Juan de los Palotes Medrano dijo...

Zombie: El único enano que conoce mi tío, es el fascista! De todas formas, agradezca que tenemos a la compañera Cristina, que permanentemente nos persuade sobre las bondades del diálogo.

Bugman: Como diría cualquier exponente de la escuela santacruceña: "La platita, Bugman, muéstreme la platita!"

Anónimo: Y si, me temo que ha sido alienado por años de explotación imperialista. Pero no tema, lo recuperaremos para la causa nacional y popular.

Little Butterfly: Me alegro que las enseñanzas de mi tío Enrique hayan pasado a engrosar el perenne material atesorado en su memoria. Cuando se sienta acorralada por el neoliberalismo genocida que nos destruye, recurra a ellas para recuperar la esperanza, y el odio visceral hacia la puta oligarquía.

m. dijo...

por dios, qué swing tiene tu tío.